1. Red Consular: más recursos, menos demoras.
La Red Consular es la carta de presentación de Italia en el mundo. Es necesario dar una solución al estado de catástrofe de la Red Consular, garantizando a cada Consulado el número de empleados necesario para su funcionamiento. Quienes gobernaron los últimos 10 años nos han dejado en una situación caótica e insoportable. En la actualidad, tramitar un pasaporte o el reconocimiento de una ciudadanía, implica años de espera o directamente la imposibilidad de obtener un turno. Es necesario un aumento progresivo a 97 millones de euros por año los fondos que el Estado destina a pagar a las personas que trabajan en los consulados. Ese monto representa sólo el 0,0019% del gasto público italiano, o sea, es perfectamente realizable. Con más Parlamentarios del MAIE - el único partido de los italianos en el exterior – tendremos más fuerza para imponer este objetivo fundamental.
2. Ciudadanía Italiana: no al arancelamiento, sí a la igualdad de género.
Eliminar el impuesto a la ciudadanía: La ley italiana establece que es ciudadano por nacimiento el hijo de ciudadano italiano. Cobrar una tasa de 300 euros para obtener el reconocimiento de un derecho, es totalmente anticonstitucional. En un Estado de Derecho, la tarifa corresponde a un servicio que se presta, no al reconocimiento de los derechos. Hacerlo convierte a nuestro sistema en plutocrático, porque sólo podría ver reconocido su derecho la persona que posee dinero. El Estado Italiano, como tal debe garantizar los servicios consulares.
Igualdad de género: remediar la injusta discriminación que aún pesa sobre las mujeres. Muchos hijos de madre italiana nacidos antes de 1948 (y por ende sus descendientes) no pueden acceder hoy a la ciudadanía italiana, a causa de una ley retrógrada que es necesario modificar.
3. Lengua y cultura italiana
La difusión de la lengua y la cultura italiana es una de las herramientas más eficaces para afianzar y promover la presencia de Italia en el mundo. Destinar más fondos al sector, lejos de ser un gasto, es una inversión que retornará en beneficios concretos para Italia. La promoción de la lengua debe ser integral, no sólo entre los niños y jóvenes en edad escolar, sino también hacia los adultos que, por su origen o por la atracción cultural de nuestro país, quieren estrechar vínculos con Italia. Es necesario dar mayor coordinación a los distintos actores del sistema, a través de una Agencia oficial para la promoción del idioma y la formación de docentes en el exterior, y la institución en los mayores Consulados de la figura del Promotor Cultural, que interactúe con las asociaciones y entes de voluntariado de la comunidad italiana en el exterior.
4. Cámaras de comercio.
Valorizar y potenciar las Cámaras de Comercio italianas en el exterior, a través del incremento de fondos y la reforma de la normativa que regula el sistema, debe ser una de las prioridades del Gobierno italiano con el fin de promover la presencia económica de Italia en el mundo.
5. Eliminar IMU.
Los italianos residentes en el exterior pagan hoy el impuesto IMU sobre su casa en Italia, por el hecho de que la misma no es considerada “primera habitación”, una discriminación injusta que es necesario remediar.